🍩🌿 ROSQUILLAS FRITAS DE ANÍS ✨ Crujientes por fuera, tiernas por dentro y con ese aroma inconfundible a anís que llena toda la cocina. Un clásico de los de antes, de los que se comen tibios, se espolvorean con azúcar y desaparecen sin avisar. Dulce sencillo, tradicional y absolutamente adictivo 🤍🔥
Ingredientes🍁 (25–30 rosquillas)
• 500 g de harina de trigo • 120 g de azúcar • 2 huevos L • 120 ml de leche templada • 60 ml de anís dulce • 60 ml de aceite (oliva suave o girasol) • 10 g de polvo de hornear • 1 pizca de sal • Aceite abundante para freír • Azúcar extra para rebozar
🍁Preparación🍁
Bate los huevos con el azúcar hasta que la mezcla se vea más clara. Añade la leche templada, el anís y el aceite. Mezcla bien.
Incorpora la harina tamizada junto con el polvo de hornear y la sal. Mezcla hasta obtener una masa blanda y manejable (no amasar en exceso). Cubre y deja reposar 15 minutos.
Toma porciones de masa, forma bolitas y haz un agujero en el centro para dar forma de rosquilla. Calienta el aceite a fuego medio (170–175 °C) y fríe las rosquillas en tandas, dorándolas por ambos lados.
Retira sobre papel absorbente y, aún calientes, pásalas por azúcar. Déjalas templar… si puedes esperar 😍
✨ Resultado Rosquillas doradas, ligeras y con ese sabor a anís que sabe a infancia, a meriendas largas y a café recién hecho. Un postre que conecta emoción + tradición + sabor.